martes, 24 de agosto de 2010

Cómo tratar en la escuela el caso de los 33 mineros atrapados.

La eterna espera de los familiares. Tras 17 días por fin se materializaron todos los sueños de quienes nunca los perdieron. La espera continuará dos o tres meses más, pero ahora, la esperanza es mucho mayor.

Florencio Ávalos (en la foto) será recordado de ahora en más como la cara visible de los 33 mineros atrapados en la mina San José.


La ratificación que todos los chilenos estabamos esperando. Los caracteres más recordados del Bicentenario sin duda serán: "Estamos bien el el refugio, los 33".

La noticia que remeció al país puede ser abordada también en el aula. Aquí, dos directores, una jefa UTP y una profesora nos comentan cómo les ha tocado de cerca la tragedia y las actividades que realizan con sus niños.
“A nuestros alumnos les hemos inculcado siempre que para conseguir cosas en la vida hay que perseverar, hay que esforzarse mucho, más en nuestro caso, que estamos en un colegio municipal y con niños en vulnerabilidad social. Y a partir de este acontecimiento, hemos profundizado más en contarles lo complicada que es la vida de los mineros, las condiciones de precariedad en las que trabajan. No es que los instemos a no trabajar como minero, sino que si lo hacen, lo hagan en la gran minería, porque las condiciones en la mediana minería o pequeña minería son tremendamente complejas en nuestro país”, comenta con un dejo de preocupación, pero a la vez con la alegría que todo el país comparte en estos momentos, Manuel Miranda, director de la Escuela Manuel Rodríguez, de Copiapó, hombre tiene claro lo complicado que es el trabajo del minero, y por lo mismo, dice anhelar un mejor futuro para sus alumnos.
La escuela Manuel Rodríguez está directamente relacionada con la tragedia de los 33 mineros de la mina San José. Carlos Bugueño Alfaro, uno de los mineros atrapados, tiene a sus tres hermanos menores en este colegio, los cuales, según cuenta Miranda, asisten con regularidad a clases y cuentan con todo el apoyo necesario. Pero además, otros 4 mineros que siguen bajo tierra han estado relacionados a la escuela, ya sea como ex alumnos y/o ex apoderados.
La historia de los 33 mineros atrapados en la mina San José, ha sido el tema más relevante en las últimas semanas en nuestro país y la noticia del domingo 22, la más anhelada por todos los chilenos. Frente a ésto, los colegios, escuelas y liceos no se han quedado al margen del acontecer diario y han realizado diversas actividades relacionadas a este hecho.
Isidoro Zambrano es el rector del colegio San Lorenzo. Si hay un establecimiento con voz autorizada para hablar de la noticia de los mineros, ese es el colegio San Lorenzo, cuyos sostenedores son dos importantes empresas mineras de la zona y cuyos alumnos, en alrededor de un 70%, son hijos de mineros.
“Nosotros recibimos la noticia de los 33 sobrevivientes con mucha algarabía, con mucho entusiasmo, con mucha fe, como todos los chilenos. Como somos un colegio minero, incluso habíamos ido a visitar la mina San José cuando recién comenzó ésto. Y nuestros niños, los más pequeños, prepararon tarjetas de ánimo a las familias de los mineros, con corazones, dibujos, y resultó algo muy bonito. Fuimos súper bien recibidos por la gente allá. Todos agradecieron el gesto”, recuerda el rector del colegio San Lorenzo, que debe su nombre al patrono de los mineros…justamente, San Lorenzo.
Pero las actividades relacionadas no cesan ahí. El colegio realizó en la mañana del lunes jornadas reflexivas en todas las aulas, poniendo especial énfasis en el tema de la seguridad. “'Cero y más aún', es un lema fuerte que tenemos nosotros, que quiere decir cero accidentes y tiene que ver con toda una cultura. Nuestro proyecto educativo completo, tiene mucho que ver con el tema de la seguridad y normalmente en todas nuestras clases de formación tocamos estos temas y los hemos aprendido directamente de la minería, que es muy fuerte en la zona y es la realidad de muchos de nuestros niños. La seguridad no sólo es importante en la minería, sino que en la vida diaria, son patrones de conducta y de comportamiento que sirven para todo tipo de actividades”, comenta Zambrano.

Así como a principios de año, el terremoto fue la instancia que canalizó las energías y los esfuerzos de todos los chilenos, en este caso, la historia de los mineros ha generado un sentimiento común y ha servido, además como una buena instancia de abordar ciertas temáticas y generar un sentimiento de unidad especial.
La escuela “El Palomar” de Copiapó, también ha seguido de cerca el caso de los 33 mineros. Armandina Ortiz es la jefa de UTP del establecimiento y se mostró muy contenta. Razones tenía de sobra. “Toda la comunidad acá está muy contenta. Florencio Antonio Ávalos es apoderado nuestro y fue quién salió en las imágenes de la mina. Bairon, su hijo, va en segundo básico acá en el colegio, por lo mismo, hemos seguido bien de cerca las noticias. Constantemente nuestros profesores comentan el tema en clases, particularmente en la clase de historia. Además hemos realizado liturgias y oraciones para unirnos como comunidad escolar”.

La noticia de los 33 mineros también se puede abordar en el aula, desde un punto de vista pedagógico. Fanny Arévalo, es docente del electivo de lenguaje del colegio San Agustín, de Copiapó. Y estas últimas semanas ha profundizado varias temáticas a partir de la experiencia de los mineros. Temas tan relevantes como la identidad regional, la fortaleza del hombre nortino o incluso, relacionandolo con la literatura, a través de obras como Sub Terra o Sub Sole, de Baldomero Lillo, ponen de manifiesto, que la realidad nacional puede ser efectivamente abordada en el aula y que los problemas de antaño del minero, persisten hasta nuestros días.
“Actualmente estamos organizándonos entre todos acá para ir en ayuda de los cinco mineros que tienen o han tenido relación con nuestro colegio. Estamos organizando una colecta para ayudar con víveres a las familias que están a la espera de noticias allá. También, y pese a que no somos un colegio religioso, realizamos una liturgia muy bonita. Desde acá, no nos queda más que mandar todas nuestras energías para que todo salga bien”, cierra Manuel Miranda, director de la Escuela Manuel Rodríguez.

http://www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/VerContenido.aspx?ID=205001

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